Leo el contexto
No necesitas convertir tu problema en una especificación técnica.
Cuéntame la situación con tus palabras. No necesitas una especificación técnica. También puedes escribir como particular; aclararemos si el proyecto encaja.
Cuéntamelo como te salga. Ya convertiremos el caos en requisitos.
No necesitas convertir tu problema en una especificación técnica.
Si hay dependencias, límites o decisiones pendientes, las concretamos.
Puede ser una estimación, una revisión, una propuesta de solución o la conclusión de que no encaja. También es una respuesta útil.